A diferencia de la multifirma, en la que un script o una política comprueba n firmas separadas, una firma de umbral se verifica con una sola clave pública y un verificador sin modificar, de modo que la política de firma es invisible en la cadena o en la red. La generación de claves es distribuida (DKG, con la que la clave completa nunca llega a existir en ningún sitio) o la realiza un repartidor de confianza (trusted dealer) que divide una clave con la compartición de secretos de Shamir.
Para las firmas de la familia Schnorr, el estándar es FROST (RFC 9591, junio de 2024, de categoría informativa): firma en dos rondas con conjuntos de cifrado para Ed25519, ristretto255, Ed448, P-256 y secp256k1, que produce firmas que los verificadores ordinarios aceptan. El ECDSA de umbral (protocolos como GG18/GG20, CGGMP21 y DKLs) es mucho más complejo por el inverso del nonce, pero es habitual en las billeteras MPC y en los productos de custodia. Las firmas BLS admiten umbrales casi sin coste.
Lo difícil es lo operativo: el manejo de los nonces entre sesiones concurrentes (un Schnorr multiparte ingenuo cae ante el ataque ROS, que MuSig2 y FROST están diseñados para evitar), identificar a un participante que se comporta mal, renovar los fragmentos de clave sin cambiar la clave pública y auditar que la DKG se ejecutó de verdad.